31 marzo, 2011

Homenaje a las mujeres normales

Todas las flores del desierto están cerca de la luz. Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo. Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio, o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino.

Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estás triste, que pierden las llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran solo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento. Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuántas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo. Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz.

Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el médico, y esperan al novio ilusionadas con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso. Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour, desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos.

Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices. Las flores del desierto son las que están a tu lado. Las que te aman y las que amamos. Solo hay que saber mirar mas allá del tipazo, de los ojazos, de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo. Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigo de la forma y enemigo del alma.

Vértigo de divas, y llanto de princesas.
Las verdadera belleza esta en las arrugas de la felicidad...

Me ha servido para publicar mi segundo podcast en esta bitácora, aquí podéis escucharlo


(Este es un homenaje a las chicas... y también claro, valga como homenaje a Mario Vargas Llosa, gran artista peruano, último Premio Nobel de Literatura, a quien erróneamente se atribuye el texto)

27 marzo, 2011

Justicia Divina (tener una bocina para darle de su propia medicina)

Hacía tiempo que no añadía una nueva categoría a esta bitácora. Va a ser hoy.

¿No os apetecería algunas veces ser un "semi-Dios" que tuviera en cada situación las herramientas perfectas para impartir justicia? Como herramientas me refiero por ejemplo a tener la frase perfecta para callar al perfecto bocazas o al que se está aprovechando de otro, o tener un cubo para echarle agua o una tarta para pegar un tartazo al que se lo merece, o simplemente tener un poste, una cáscara de plátano o el poder de hacer el suelo más deslizante ante alguien que también los merece... Muchas veces nos quedamos con las ganas de hacer algo que luego nos hubiera dejado más anchos que panchos, o al menos con las ganas de que alguien o algo, o el mismísimo destino lo hiciera por nosotros... No sé, que existiera algo que funcionase incluso mejor que el juez Garzón, llamado "Justicia Divina".

En fin, siempre trataré cosas que hayan sucedido en la realidad, claro, para que el "delincuente", esté donde esté, algún día tenga su merecido porque quizá el "señor Destino" reciba cierta botella en el mar...

El primer caso de Justicia Divina me ocurrió el otro día cuando volvía a casa del trabajo: la típica calle de 2 carriles ida y 2 carriles vuelta, con bastante tráfico. De pronto un coche se detiene para aparcar, parando su fila, claro. Cuando el que va detrás (lo llamaré PACO) intenta reanudar la marcha, ve cómo el carril de su izquierda está muy concurrido y no tiene oportunidad de adelantar al que está aparcando.

De repente el BMW de detrás (qué casualidad...), conducido por un señor de unos 60 años, empieza a pitar 3 y 4 veces. Hasta ahí ningún problema, pero cuando el primer conductor (PACO) consigue un hueco para pasar al que está aparcando, el del BMW vuelve a pitarle otras 3-4 veces, y 10 metros más adelante, cuando por desgracia se les pone el semáforo en rojo pillando en primera posición a PACO, el interfecto del BMW vuelve a seguir pitando entre 5 y 6 veces...

Lo único que pude hacer es pararme al lado del señor del BMW y quedarme mirándole fijamente a los ojos durante 3-4 segundos, con cara de "de qué vas"; pero lo que tendría que haber pasado es que en ese momento alguien llevase una de esas bocinas que se usan en los campos de fútbol, que se la hubiera metido un momento por la ventanilla a ese señor y que le hubiera pegado el bocinazo de su vida, así, sin más, devolviendo las cosas a su equilibrio kármico. Por desgracia, el incívico conductor se salió con la suya, quedando contento por haber demostrado ser el Rey de la Selva, eso sí, sus 2 minutos de semáforo se tuvo que esperar, y aunque fuera sólo por eso, algo de justicia sí que se impartió.

Qué pena que no hubiera un guardia cerca para que lo hubiera multado por pitar tanto contaminando acústicamente tan cerca de un colegio y de unos comedores universitarios de Granada... En fin, tenía que haber apuntado la matrícula incluso.

Y eso es todo, hasta otra se despide el justiciero.

19 marzo, 2011

Mirando la rutina desde otro prisma

Desde siempre se ha dicho que todas las cosas dependen del cristal desde el que se miren, por lo que las opiniones sobre algo pueden ser realmente infinitas, como infinito puede ser el número de personas que las observen. Pero, ¿alguna vez intentamos cambiar nosotros mismos nuestro propio cristal? Es decir, ¿hay mucha más diversidad de opiniones que de personas? Pues yo creo que no tanta como debería, y por eso desde aquí os animo a intentar mirar todo siempre desde al menos 3 puntos de vista distintos. Os sorprendería y enriquecería enormemente ese ejercicio mental (que a algunos les costará más que a otros, claro).

Como práctica o ejemplo para intentar cambiar un poco nuestros esquemas, yo propondría algo tan simple como cambiar nuestra ruta diaria, nuestras costumbres, un poquito, para que nos entre un soplo de aire fresco. La mayoría de las personas somos así, animales de costumbres, que una vez que estamos a gusto con algo o lo tomamos como normal, ya nos convertimos en seres acomodados e inmóviles sin capacidad para cambiar. Cuántas personas realizan exactamente el mismo camino por las mañanas, ya sea andando, en bus, en coche o en helicóptero. Las mismas calles, los mismos horarios, las mismas caras, las mismas miradas al mismo paisaje que resulta casi transparente. Aburrido, muy aburrido, alienante y provocador de hastío y depresión. Muchos de esos seres humanos ni son conscientes de sí mismos, robots, máquinas hechas de ceros y unos, autómatas con obsolescencia programada a la edad de jubilación que ya vagamente son capaces de tomar decisiones por sí mismos.

Así, propongo algunos ejercicios para dar un poquito de luz a esas mañanas, tardes, noches, a esas vidas, sin tener que esperar al fin de semana para desfogarnos, a un fin de semana al que algunos llegan tan cansados que ni siquiera son tampoco capaces de pensar. En esos casos hablaríamos de autómatas que esperan a las vacaciones de agosto, que luego pasan volando y derivan en síndromes post-vacacionales aún peores que la propia rutina. ¿Entonces cuándo acabamos con ello, a la hora de la jubilación? ¿Y si no llegamos? ¿No sería mejor dar un poco de color a nuestro día a día, a nuestro periodo lunes-viernes, que realmente es el que más tiempo nos ocupará a lo largo de nuestra vida? En fin, probemos (cada uno habrá de buscar adaptarlo a sus circunstancias, esto sólo son posibles ejemplos que podrán valer a todos o no, en todo caso, la gracia es proponer los tuyos propios):

Ejercicio 1: Cambia los sitios por los que pasas. Mañana, cuando te bajes del bus urbano que te lleva al trabajo, no tomes la primera bocacalle (camino más corto), camina unos metros más hasta la siguiente. Un nuevo universo incluso de distintos colores, olores, caras y hasta sonidos se abrirá ante ti. Quizá entonces te des cuenta de que estaba ahí al lado, y que sólo te hacía perder 1 minuto de tu precioso tiempo. ¿Y si al salir del trabajo haces exactamente lo mismo y tampoco tomas la misma calle? Otra opción para el que pueda es de vez en cuando es salir para el trabajo diez o quince minutos antes o después de lo normal. Eso también cambiará el paisaje y provocará en nosotros otras sensaciones.

Ejercicio 2: Visita por la mañana los sitios que sólo ves por la tarde-noche. Todos estamos acostumbrados a frecuentar ciertas calles o lugares cuando salimos por la noche, y desde ese prisma los vemos siempre y los tenemos etiquetados en nuestras estructuras mentales. Rompámoslas, o simplemente, y no es precisamente algo simple: enriquezcámoslas. Obliguémonos a pasar por uno de estos lugares un mediodía. Os aseguro que alucinaréis por muchas cosas: gente distinta, tiendas abiertas que ni sabíais que existían, el sol está justo al lado contrario de cuando lo soléis ver en el atardecer y así ilumina de forma mágica todo, y por supuesto, huele distinto y hace una temperatura y humedad también distintas. De nuevo, provocando en vosotros nuevas sensaciones.


Incluso podría decirse "visita sitios, donde no están", como este 
patio de los leones de la Alhambra que está en Zarauz (Guipúzcoa)

Ejercicio 3: Deja de desayunar exactamente lo mismo durante la semana. Sé que muchas personas cambian su desayuno los fines de semana, pero no es suficiente. Desayunad algo distinto por ejemplo el miércoles, aunque sólo sea porque la mermelada que echéis a la tostada sea de ciruela en vez de fresa. Ese gesto ya podría cambiarlo todo. E igualmente, cuando convertimos en rutinarios los domingos por comer siempre paella, pues probemos de vez en cuando a romper puntualmente la tradición... Nuestra cabeza lo agradecerá proporcionándonos también nuevas sensaciones.

Ejercicio 4: Sal a la calle a la hora que nunca lo has hecho. Prueba a no ver un partido de Champions del Madrid, y cambiarlo por alguna actividad interesante con amigos, hijos, familia, o incluso solo, por qué no. Aplicable también a nuestra telenovela favorita, o a nuestra cita diaria e inexcusable con el gimnasio que tanto nos gusta. Curiosamente se podría pensar que este ejercicio es malo. ¡Por favor, hablas de salir de la aburrida rutina, y nos recomiendas que no hagamos justo la única actividad del día que realmente nos gusta y disfrutamos con ella, entonces nos estás quitando lo único que nos hace humanos y nos saca del tedio semanal! Ya, lo sé, pero hablo de cambiarlo por "una actividad interesante", es decir, por otra, simplemente. Y con ello, pues podremos conocer cómo es el mundo mientras nosotros vemos la Champions, la telenovela o estamos en el gimnasio... y hay cosas que ver. Por desgracia, un ejercicio ideal que sería el no ir a trabajar una mañana y dedicarse a mirar el mundo en ese horario, no puedo recomendarla, porque no está el horno para bollos. No obstante, si os queda algún día de las vacaciones anuales, podéis intentar guardarlo para usarlo el 4 de marzo (lo acabo de elegir aleatoriamente) y dedicaros a disfrutar...

Ejercicio 5: No guardes para siempre las cosas buenas, úsalas ahora, porque más adelante a lo mejor no las tendrás. Este también está relacionado con un "vive la vida como si acabara mañana". Como sabemos, muchos acaban guardando eternamente la cubertería buena, el mantel bueno, la ropa para las ocasiones, el coche bueno, etc... Muchos jamás volverán a ponérselos. ¿Por qué? Pues porque somos así de masoquistas, y nos gusta hacernos sufrir a nosotros mismos como si fuéramos nuestros propios padres que nos van prohibiendo cosas por nuestro bien. ¿Pasaría algo si de pronto un día sacas el mantel y la cubertería buena y los disfrutas con tu marido? ¿No será mejor eso que sacarlos dentro de 10 años y ver que han envejecido y ya no están tan perfectos? ¿Pasaría algo si te pones la ropa que sólo usas el día de Navidad, para hacer un bonito viaje con tu familia en noviembre? ¿Pasaría algo si coges más a menudo ese magnífico Mercedes que tienes muerto de risa en el garaje, sólo para fardar en las ocasiones especiales? No sé de qué sirve un Mercedes con 10 años y 10.000 kilómetros, la verdad... Y así con el dinero también, el que lo tenga... ¿De qué nos vale dentro de 30 años haber dicho hoy: "no voy a ese concierto, o no hago ese viaje porque tengo que ahorrar" ? ¿Dentro de 30 años podremos hacer ese viaje o existirá siquiera ese grupo? Lo dudo, mejor ahora, ya habrá tiempo dentro de 30 años para no poder ir a otro concierto por culpa del de hoy (eso sí, llevándonos al saco de nuestros recuerdos este que hoy tenemos delante, claro).

Ejercicio 6 (y paro ya, que me enrollo): Incorpora nuevos ítems a tu vida. Intenta conocer a alguien cada día (aunque sea de vista), escuchar un nuevo grupo cada semana, seguir un nuevo blog o página web o facebook o twitter cada quincena, ver una película de un actor o director que no conocías cada mes, probar un nuevo sabor o plato cada trimestre, aprender un baile o un deporte nuevo cada seis meses, visitar una ciudad nueva cada año, viajar a un país distinto cada lustro, aprender un nuevo idioma cada década, y por supuesto, recordar que la vida puede ser maravillosa cada siglo...

14 marzo, 2011

Hasta nuevo aviso, esta botella pasa a ser una columna semanal

Bueno, este mismo post me suena haberlo leído en gran número de blogs antes. Muchos de ellos eran blogs que seguía habitualmente, y que de pronto quedaron prácticamente abandonados para volver en pequeños "arrebatos de pasión" de 4-5 entradas en un par de días, acabando por morir en la inconsistencia y terminando después siendo meros receptores de apuntes casi semestrales.

En mi caso no sé qué pasará, y no implica que esto sea el final ni mucho menos. Ya dije que Facebook y Twitter permitían a los internautas y a los blogueros, claro, desahogar la mente de pequeños asuntos que antes daban para un post y que ahora con un pequeño apunte se van por el desagüe para tranquilidad nuestra. Tranquilidad, prometo que de momento no me pasará como a otros...

Al grano: el asunto es que además de lo anterior, los trabajos varios (puedo contar ahora mismo hasta 5 ocupaciones entre laborales, académicas, pseudolaborales y de economía sumergida que me ocupan demasiado tiempo), y el actual periodo de organización / procrastinación (uséase dejar para mañana lo que se puede hacer hoy) en el que me encuentro, me dejan muy poco tiempo para escribir entradas lo suficientemente pensadas y analizadas en este blog, y ya digo que paso de rellenar por rellenar. Eso no quiere decir que no se me ocurran temas, pero en muchos casos una simple conversación o un tweet o un "no merece la pena, no podemos hacer nada" me sacian las ganas. Aparte, también he de decir que ahora el trabajo me obliga gustosamente a publicar en el blog de Digital Learning, por lo que supongo que este proyecto también se llevará parte de mi inspiración (y en este caso ojalá tenga mucha y necesite tener mucha a lo largo de mucho tiempo).

Pues eso, que sabiendo que mi media de entradas al mes es aproximadamente de 7 y que normalmente publico con gran regularidad cada 4-5 días más o menos, creo conveniente avisar a los "vigilantes del océano" de que es posible que a partir de ahora comiencen a avistar menos botellas, de forma que este blog se parecerá más que nunca a esa columna semanal que siempre quise tener en algún periodicucho de tres al cuarto, al menos en su frecuencia de publicación. En todo caso, prometo no dejarlo, porque aún hay muchas cosas que decir, y simplemente con este post me disculpo ante ustedes, fieles lectores, lectoras y lectoros, por si en algún momento me demorase demasiado entre post y post. Quizá un par de días más de lo normal, sé que sabrán perdonarme...  Gracias por su comprensión.

08 marzo, 2011

Hoy, día de la mujer trabajadora, día de la mentira más repetida

Hoy volvió a amanecer otro 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, día en que se recuerda la dura lucha que durante siglos las mujeres han llevado a cabo por sus derechos, para ser consideradas iguales, ni más ni menos que los hombres, seres humanos con independencia de su sexo.

Hoy, 8 de marzo, los telediarios volvieron a soltar en titulares la vergonzosa frase de marras: "En España, todavía en el año 2011, las mujeres cobran un 25% menos de media que los hombres por hacer el mismo trabajo". ¡Mentira podrida!, ¡error periodístico de bulto!, ¡nulo contraste de la noticia!. Sí, nuevamente una mentira 1000 veces repetida parece querer convertirse en verdad, pero no lo hará mientras haya una sola persona con luces que se indigne al escucharla.

La verdad, la realidad que esos periodistas deberían analizar, es que la suma de los sueldos de todas las mujeres españolas es un 25% menos que la suma de sueldos de todos los hombres españoles, así de sencillo. Y porqués habría muchos, y análisis cientos, pero lo cierto es que hace 30 años era más difícil ver una mujer trabajando, y menos en puestos directivos, y es por eso que la mayoría de altos cargos (que salvo enchufes necesitan una larga carrera y experiencia, que sólo vienen con los años) aún son hombres, porque ellos rondan los 50 años, y con esa edad aún gran parte de sus mujeres siguen siendo exclusivamente "amas de casa".

¿Y por qué no buscan datos sobre tendencias futuras y similares, que de verdad nos hagan ver si se está avanzando? ¿Por qué no sacan las cifras de los sueldos de las mujeres y los hombres españoles entre 20 y 30 años? Pues no, eso no sirve para el día de hoy, porque entonces se quedarían todos pasmados: ¡Las mujeres jóvenes españolas ya no están por debajo de los hombres en sueldo!, y no lo están porque por ejemplo son más en la universidad, porque aún no han empezado a ser madres con esa edad, porque en muchos casos hoy en día se las contrata por ser mujer a igualdad de capacidades frente a los hombres (por aquello de la paridad y las leyes feministas en el mal sentido de la palabra).

Hace 2 años publiqué una entrada similar en este blog, en aquella época en la que el Ministerio de Desigualdad aún existía. Pues bien, 2 años después, ¡la noticia es exactamente la misma! ¿De verdad no se ha avanzado nada y la estadística es la misma? ¡Manipuladores! Si buscamos el mismo día hace 10 años, las cifras son similares, y uno realmente no entiende nada, y lo que simplemente se me viene a la cabeza es que las agencias y los telediarios simplemente copian año tras año la noticia como borregos, cogida de la agenda sin llegar siquiera a plantearse si será verdad lo que van a decir o si ya dejó de serlo.

Y para terminar sin enrollarme mucho, pongo un caso concreto, para ejemplificar la locura colectiva a la que estamos llegando: Me dice una chica indignada que por qué no la felicito por el día de la mujer trabajadora, y mi explicación, mejor o peor, criticable o no, fue la siguiente, "pues porque el día de la mujer trabajadora no representa a mujeres como tú, el día de la mujer trabajadora es para aquellas mujeres que lucharon por salir de su casa, por escapar del yugo de su marido, por votar, por poder pedir un préstamo en el banco, por poder trabajar de maestras 40 años, por poder conducir el coche, por poder hacer un doctorado o ser presidentas del gobierno, es por ellas. Tú ya no has tenido ningún problema por ser mujer, a ti nadie te ha discriminado en tu vida, así que no exijas supuestos derechos por encima de los míos, porque a mí, a diferencia de ti, me han hecho pagar más que a las mujeres en el cine, en discotecas, en conciertos, en campos de fútbol; porque a mí, a diferencia de ti, me contrataron en este trabajo por mis méritos, no por ser mujer para rellenar la paridad; porque a mí me han rechazado de becas por ser hombre; porque yo tuve que buscar piso de alquiler entre un tercio del total disponible porque el resto eran de sólo chicas; porque pago más en los seguros; porque tuve que medirme para ir a la mili y estar unos años en la reserva; y porque si alguna vez me divorcio perderé a mis hijos convirtiéndome en un malpadre de fin de semana. Por eso, hoy y de aquí en adelante, no pienso felicitar a ninguna mujer que no se lo merezca, por eso"

Así que simplemente: ¡Feliz día de la mujer trabajadora a todas las mujeres que realmente se lo merecen!

04 marzo, 2011

Mi historia en internet

Y me dije: "¿por qué no hacer un post personal esta vez?". Y respondí: "Pues sí, por qué no, y pensé que quizá ahora no tenía tanta inspiración para escribir en esta bitácora por culpa del microblogging, de esos facebook o twitter que apenas permiten entradas de unos pocos caracteres, no dejando espacio a rollistas enrevesados como yo. Y así fui recordando cómo he llegado hasta este punto, lo que me sirve para contar un poco por encima mi historia:

Hubo un tiempo en el que no teníamos internet y en el que la world wide web ni existía. Sí, éramos pequeñitos. Mi primer ordenador fue un IBM 2.86 (bueno, era prestado, de mis hermanos mayores), como no sé si he dicho ya en esta bitácora, y desde primeros de los 90 estuvo conmigo, no pasando al trastero hasta 2001 o así.

-Mediados de los 90, Infovía y módem de 56k: Un buen día tuve la oportunidad de probar un terminal con Infovía, aquel internet primigenio que ofrecía Telefónica y al que salvo las predicciones del tiempo no le sacamos demasiado provecho. Después sí que se instaló en mi casa uno de esos aparatitos chillones con ese tan característico ruido al conectarse a internet que nunca olvidaremos: un módem. Eso sí, tenías teléfono o internet y no los dos a la vez. Al casarse mis hermanos en 1997 tuve que trasladar mis incursiones por la red a sus hogares. No iba más allá de búsquedas en Yahoo, Altavista, Lycos y similares portales de la época, aún sin reventar la burbuja de las puntocom. Como todo adolescente, eché un vistazo al material fotográfico existente sobre las famosas de la época (material muy inocente, en mi caso), y comencé a investigar para mis primeros trabajos de instituto o incluso para un trabajo para la Ruta Quetzal.



-Correo electrónico: La primera dirección de correo electrónico que me hice fue en hotmail, aproximadamente en 2001, ya en la carrera de informática, aunque realmente la primera que tuve fue la que te da la UGR como alumno. Hasta entonces, para el par de correos que tuviera que mandar, mi hermano me dejó la suya. En 2004 me hice una en Yahoo y otra en Marca.es (para registros, SPAM y otros) con sólo 5 MB de almacenamiento, y cuando las imágenes comenzaron a crecer me acabé haciendo una en Gmail para lo mismo, ya en 2006. Por entonces también me había hecho una segunda en hotmail para usar el messenger. En 2007 desapareció el correo de Marca, así que lo migré todo a esa cuenta de Gmail que ahora es con la que escribo este blog. Luego en 2008 comencé también a crear cuentas "corporativas" para otras cosas, como la Junior Empresa Toma Cero-HGI o el movimiento Abrazos Gratis. En la actualidad uso diariamente 2 correos (Gmail y Hotmail), aparte de los corporativos de la Junior Empresa y las 2 empresas donde trabajo.



-Mensajería instantánea: No fue hasta 2005 cuando empecé a usar regularmente el messenger, con alguna pequeña incursión en el Skype que no cuajó. Antes tenía una cuenta con mi primer correo de hotmail, pero casi no la usaba. Después, simplemente he ido usándolo menos y menos, y ahora sigue conectándose solo al arrancar el ordenador, aunque apenas me conecto.

-Bitácoras: Esto realmente comenzó para mí cuando creé este blog allá por 2006. Luego acabé entrando incluso en grupos de blogueros, quedadas y demás. La verdad es que formamos una comunidad bastante floreciente que luego vio explotar su burbuja cuando la "mortalidad infantil" de los blogs, la llegada de los trabajos, los cambios de rumbo y personalidad, y la desidia, hicieron su aparición en bastantes de ellos. Llegué a crear 2 blogs más, y posteriormente también he creado para diversas empresas en plan corporativo. En principio no descarto que este blog acabe, pero su misión que es mandar cosas "pal día de mañana" nunca terminará.

-Redes Sociales: Tras la aparición de los blogs, que ya crearon una especie de red social, mi primera incursión llegó con la fiebre de Tuenti, donde me registré en su punto álgido allá por mitad de 2008. En Menéame y Youtube también tengo usuario desde 2007 aproximadamente. Luego, cuando llegó la época de buscar trabajo allá por 2008, comencé a hacerme de LinkedIn y similares. En Facebook creo que entré en 2009 aproximadamente, dejándolo bastante restringido a gente de Granada y amigos internacionales. El Twitter lo probé en 2009, pero siempre lo usé esporádicamente, aunque ahora se ha convertido en herramienta de trabajo y seguramente lo acabaré usando mucho más. Probablemente las dos últimas sean culpables de que cada vez digamos más cosas en formato reducido y sin apenas análisis, y que cada vez publiquemos menos "entradas largas y de calidad", de lo que tanto me quejo.

-Foros y chats: Creo que entré 2 veces en el IRC-Hispano como todo el mundo (aunque algunos entraron 2 millones de veces), y en chats que ni recuerdo ya el nombre (quizá Terra o no sé), pero siempre en el siglo pasado; después no repetí más de 1-2 veces por probar. En los foros sí he tenido usuarios más o menos activos en varios. El primero fue el de la desaparecida "lemetofuego.com", enlazado en la página deporcuna.com, donde fui un usuario podemos decir de actividad media. Después seguí estando en los diversos foros que continuaron en esta página, hasta el actual que apenas tiene actividad. Otro foro donde sí fui bastante activo y conocido a mitad de década de 2000 fue el de la ETSII de Granada, donde llegamos a hacer hasta quedadas de forenses (qué frikis, por Dios). En la actualidad mi actividad en foros es más bien "echar un vistazo" y poco más, pero nunca está de más ver qué se cuece (me da que la falta de tiempo me lo impide en gran medida).


Iba a continuar, pero creo que ya me he extendido demasiado. Es obvio que uno ya tiene un bagaje detrás, y que no tenemos ni repajolera idea de dónde estaremos en 2020 por ejemplo. Hace 7-8 años no habría imaginado que ahora Google sería propietaria de muchas de las páginas más populares de la época. Probablemente dentro de 10 años ya domine el mundo, o quizá lo haga Microsoft, o quizá el que de los dos consiga comprar Facebook y Twitter, quién sabe... ¿Y no estoy yo ya escribiendo en el propio Google...?

En fin, lo veremos..., lo seguiremos en los feeds, lo enlazaremos en nuestra bitácora, lo retwittearemos, lo compartiremos con del.ici.ous, lo menearemos, nos haremos fans o diremos "me gusta", crearemos un vídeo viral, un flame en los foros, e incluso trollearemos en los comentarios de los que sobre ello comenten; y quizá lo hagamos a través de un smartphone o desde el terminal de nuestro frigorífico, en páginas con protocolo IPv6, en navegadores aún desconocidos, en una Ubuntu 20.10, o en el Windows MMXX, yo qué sé. En todo caso una cosa es segura: sin personas, internet no funciona, y yo, y vosotros sois de esas...